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En defensa de la Ley de Concordia valenciana

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En el último pleno, los partidos PSOE y EU-Podem presentaron una moción contra la llamada “Ley de Concordia” que se prevé que se apruebe en las Cortes valencianas.

Leyendo su articulado y exposición de motivos se hace difícil encontrar un motivo para censurar esta ley, que reconoce a todas las víctimas de violencia política, social o religiosa, más allá que el puro sectarismo de una izquierda actual que todo lo acaba politizando y polarizando.  Ya el hecho de postularse frontalmente en contra de la “concordia” descalifica moralmente esta moción de la izquierda sanvicentera, que fue rechazada por mayoría del pleno.

Desde el Grupo Municipal VOX, nos llama la atención de que uno de los principales motivos que esgrime la izquierda para negarse a reconocer y dignificar  a todas las víctimas sea que ya se tuvo tiempo durante el franquismo para eso, demostrando que  no son los valores de justicia y dignidad lo que les mueve, sino el puro revanchismo. A este ánimo revanchista  obedecen sin duda la  Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, y la Ley 14/2017, de 10 de noviembre, de memoria democrática de la la Comunitat Valenciana.

Cuando unos partidos son incapaces de hacer frente al presente, con los problemas reales que sufrimos también los sanvicenteros, como la seguridad, la vivienda, el  trabajo, el bienestar de las familias y el futuro para nuestros hijos, estos partidos siempre intentarán situar el debate político en el pasado. Esto es una constante de esta izquierda que lamentablemente vive anclada en los años 30, igual que es otra constante el querer reescribir la Historia cuando algún acontecimiento no les cuadra en el simplismo maniqueísta en el que basan su relato.

Desde VOX, constatamos que la Ley de Concordia es un texto que, en suma, busca  la concordia entre todos los españoles y el reconocimiento de todas las víctimas, sin que existan victimas de primera y víctimas de segunda, en función del carnet político de quien apretó el gatillo.

Lo que crea desasosiego y debe ser merecedor  del rechazo de la mayoría social de la población, que solo desea vivir en paz,  no es la “Ley de Concordia” sino los que se oponen a ella.